Chamula: Valle de Santos y Tradiciones

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Una de las excursiones más interesantes fue la visita a San Juan de Chamula, municipio ubicado a unos 10 km de San Cristóbal constituido por más de 58,000 habitantes indígenas. Tres barrios -San Juan, San Pedro y San Sebastián- son los que conforman este centro ceremonial Tzotzil, situado en un valle que según las creencias fue el lugar que San Juan Bautista escogió.

A un costado de la entrada principal se encuentran las ruinas de la Iglesia de San Sebastián. El centro de la comunidad lo conforman la plaza central sede de las autoridades religiosas y civiles, el mercado y la Iglesia. El aspecto más sobresaliente de esta comunidad es la atmósfera mágica que guarda en el interior de la Iglesia principal; en ella los chamulas participan en los rituales sincréticos con una devoción y solemnidad únicas en el país. El recinto, sólo iluminado por velas, tiene un aire misterioso que se refuerza con el perfume del copal y de la mirra. El piso está alfombrado con juncia. Los fieles asisten vestidos a la usanza indígena, con capas de brocados y un espejo en el pecho; algunos portan collares de medallas.

En el interior se encuentra el altar principal dedicado a San Juan Bautista, santo patrono de la comunidad. La nave principal carece de bancas, los santos se encuentran distribuidos a lo largo de toda la nave alojados en antiguos tabernáculos. Los santos que no han respondido a los ruegos están volteados. En el centro, al fondo, está San Juan, con un borrego en los brazos, y a su lado San Juanito, protector de los trabajadores que laboran en las fincas lejanas. Varios Chamulas están sentados en el piso, con velas encendidas de diferentes colores, según la petición. Rezan en voz alta, con voz demandante o sollozando. El templo está compuesto de una sola nave con techo de dos aguas, cubierta con teja de barro cocido. La composición de la fachada principal es semejante a la iglesia en ruinas de San Sebastián, la puesta con su arco de medio punto ocupa la mitad de todo el ancho, es extremadamente amplia en proporción al resto de la fachada, diseñada con el objeto de permitir la visibilidad del altar que se encuentra en el interior, siendo este elemento característico de todas las iglesias de la América Central colonial debido a la utilización de jambas escalonadas en forma de archivoltas.

La Ruina de San Sebastián está situada justamente en la entrada, construida de piedra bruta. La fachada está cubierta con una capa de estuco aún conservado y contiene una gran puerta con arco de medio punto. La superficie de la fachada es totalmente plana y tiene integrada a ella cuatro nichos que se  inspiran en el estilo barroco. Actualmente las ruinas de este edificio sirven de marco para el camposanto de la comunidad.

¡Espero disfruten las fotitos, sigo actualizando!
Besotes
Niu

 

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