Cubanos en el Fin del Mundo!



Y hasta Punta Arenas llegamos! Punta Arenas ciudad capital de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Ubicada a orillas del Estrecho de Magallanes y a pocos kilómetros del Cabo Froward, es el punto más austral del continente americano, lo que la convierte en la ciudad continental más austral del mundo. Pequeña, de aprox. 120 mil habitantes y con un clima de estepa fría. La ciudad responde al clásico diseño español de tablero de ajedrez. En el centro de la plaza convergen  la iglesia, edificios públicos y las antiguas casonas de familias fundadoras hoy convertidas en museos como es un ejemplo la casa de Sara Braum y el Museo Regional que se distinguen por el estilo neo-clásico. Por otro lado, la Costanera estrecho de Magallanes, un malecón que destaca por el fierro, toneladas de hormigón y el uso de colores primarios…



La emigración europea, francesa, croata, alemana… ha dejado su legado en la arquitectura. El sur de Chile está muy marcada por la tipología constructiva alemana y en Punta Arenas es notable. Las casas se caracterizan por ser de un volumen rectangular y simple, es común el uso de maderas de grandes escuadrías, tanto en las fundaciones como en el resto del sistema portante del inmueble. Con respecto al revestimiento, en este tipo de construcción, las fachadas y cubiertas se encuentran revestidas de planchas de acero acanalado.

Como siempre digo, el destino no es lo que cuenta, los encuentros son la esencia misma del viaje, y llegando a Punta Arenas, al otro extremo del mundo, casi casi al Fin del Mundo fuimos acogidos por un matrimonio cubano. Una familia feliz, exitosa y unida. Increíbles las sorpresas que nos depara la vida! !Las estancia no hubiera sido igual sin ustedes!

Demás decir que nos hicieron sentir como en casa, por momento, hasta tenía la impresión que nos conocíamos de toda la vida. Se creó una empatía inmediata, y es raro encontrar cubanos en el fin del mundo, y es que no son cualquier tipo de cubanos, Jorge y Loly son dos seres de una calidad humana y valores también difícil de encontrar por estos días.

Ya los extrañamos! Inolvidable el divertido recorrido hasta el Puerto de Hambre en busca de lo “autóctono”…y sí, las empanadas de Centolla superaron nuestras expectativas. Claro, que no hay que regresar!
Los traviesos pasos de Lis por la cocina, haciéndonos saber con sus sonidos incompresibles que tenía algo que decir…
Las largas charlas en el calorcito de la estufa magallanica, saboreando el autóctono café Turquino, platicando de los humano y lo divino, lo olvidado, lo dejado atrás…de no creerse! Tres cubanos y un medio alemán, tomando café en el Fin del Mundo intentando arreglar el mundo!
Y este mundo da tantas vueltas que no pierdo las esperanza de volverlos a ver, quién sabe, tal vez en México 😉 Los recuerdo con muchísimo cariño. Un gran abrazo y muchísimas gracias por todo, !ha sido uno de los encuentro más hermosos que he tenido durante este viaje!!

Besitosss!!!!

Niu

Valparaíso: de los cerros al mar

 

“¿Cuántas escaleras? ¿Cuántos pies en los peldaños?

 Si caminamos todas las escaleras del Valparaíso, habríamos dado la vuelta al mundo.” 

                    Pablo Neruda 

Valparaíso es una ciudad portuaria ubicada de cara al mar,  a dos horas de Santiago. En la actualidad es el principal puerto de contenedores y pasajeros de Chile y uno de los puertos con mayor actividad en Sudamérica. Sin embargo, Valparaíso, no es una ciudad como cualquier otra, se presenta como un anfiteatro natural, y toda la ciudad pareciera que resbala de los cerros al Mar. Considerada Capital cultural de Chile, en el 2003 fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. La ciudad tiene un toque particular, en primer lugar destaca por sus construcciones coloniales, por su arquitectura francesa, inglesa, alemana que se mezclan con la diversidad ingeniosa de sus habitantes. Por otro lado se distingue por sus cerros. Y al ser una urbe ubicada en medio de cerros y quebradas, el ingenio de sus pobladores ha hecho de la comunicación terrestre otro atractivo. Aquí, circular por la ciudad implica pasar por escaleras, callejones, miradores y ascensores, que hacen de Valparaíso dueña de una gran belleza.  Son numerosos los cerros e incontables las escaleras.

La ciudad posee escaleras de todo tipo y para todos los gustos. Están las empinadas, las cortas, las largas, las que se cruzan, las que se topan, las que no conducen a ningún lugar. Las hay de concreto, de ladrillos, de tierra y de madera, con y sin baranda. Las hay con musgo, peligrosas, famosas y desconocidas. No hay cerro del puerto que no cuente con una, son parte esencial de la arquitectura, del diseño y de la vida misma de su gente. Se calcula que la ciudad cuenta con 42 cerros y eso la hace  realmente espectacular ya que sus panorámicas son  increíbles, de cualquier punto de sus pliegues la ciudad se contempla a si misma.

Aprovechamos al máximo nuestra breve estancia. Visitamos los lugares de  interés y la ciudad de Villa del Mar a media hora de Valparaíso. Villa de Mar me pareció, monótona, bulliciosa y demasiado turística por sus playas, sin embargo, limpia, sin esos olores perturbadores y desagradables que se siente al caminar por Valparaíso, de hecho, en Valparaíso en la medida que uno se aleja de las áreas turísticas se advierte de inmediato el abandono, la suciedad y la necesidad de darle más atención a las zonas aledañas del centro que también están repletas de edificaciones coloniales magníficas, pero empobrecidas, ya sea por el descuido de sus habitantes que por la inclemencia de los sismos que con frecuencia causan estragos.

En Valparaíso como en todo Chile, es común encontrarse perros vagos en cada esquina a la merced de la generosidad de los transeúntes y de lo que puedan encontrar en los latones de basura. Generalmente cerca de los restaurantes o de los hoteles turísticos. Me he dado cuenta que son más los anuncios de perros extraviados, perritos como yo les llamo “afortunados” con dueños con un corazón enorme y que se preocupan. Habrá que esperar a que los chilenos hagan conciencia de este fenómeno.

Les sigo narrando las estancia en Punta Arenas en el próximo post!! Un besoteee!!!! 

 

 

 

 

Motel de sábanas verdes

Santiago de Chile, por fin! Quién lo diría! Sentí una alegría indecible al aterrizar en Santiago y tras un vuelo de 5 horas y llegando en la madrugada, solo necesitaba un café, un sueño restaurador para salir a descubrir la ciudad. Y lo primero que encuentro en los pasillos del aeropuerto son los anuncio de la primera Cumbre del Celac (Comunidad de estados Latinoamericanos y Caribeños) encabezada nada más y nada menos que por mi tío, el genio del lámpara: Raúl Castro ¡San Alejo! Ahí supe que los próximos días andaría con el diablo en el cuerpo, cuando lo que menos deseaba era que se me atravesara tal personaje en mi camino. Tener a un Castro merodeando es como una piedra en un zapato. Así fue. Al día siguiente me encuentro al Barbatruco en primera plana: Cuba ocupa la presidencia pro témpore del Celac durante el 2013. Claro que no iba a permitir que su presencia  me fuera estropear la estancia, así que hice caso omiso A las noticias y los anuncios perturbadores y me di a la tarea de disfrutar Santiago de Chile . Iré ven a mí! Osorbo! pa’ lla pa’ lla!! 

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